15 oct. 2009

La pelota no se mama

Hay frases que transitan parcas por el habla popular hasta que una figura pública se encarga de hacerlas suyas e inmortalizarlas a través de un micrófono. El Rey Juan Carlos de España y su "Por qué no te callas!" fuera de todo protocolo; Bill Clinton y su sinceramiento público al contar que durante su campaña sólo utilizaba un dicho para darse fuerza en sus discursos: "Es la economía, estúpido"; o Barack Obama que todavía no tiene frases célebres, aunque muchos estarían esperando un "gracias, pero no me lo merezco", que pareciera que no se va a dar.

En la Argentina, las frases históricas abundan en el mundo de la política. Nadie puede decir "Síganme" sin que algún rey del humor no agregue "...no los voy a defraudar". El ex presidente Fernando de la Rúa había avisado a tiempo que "Dicen que soy aburrido" y sin embargo ganó las elecciones (digo, si nos van a afanar, mientras por lo menos que nos hagan reir un poco). Y pasada (?) la debacle económico - financiera del 2001, un Duhalde lleno de esperanzas (???) aseguró ante el Congreso la noche de su asunción que "El que depositó dólares, recibirá dólares". Y los legisladores peronistas aplaudieron de pie para que lo mismo hiciera la tribuna. Algo así como el "Qué te pasa, Clarín, estás nervioso?" que en este 2009 acompañó a las populares de River, de Boca, de Tinelli y de muchos de los que votaron al Frente Para la Victoria convencidos de estar llevando adelante una guerra desigual.

Pero anoche, una frase rebalsó todo límite insospechado hasta entonces. Una vez más, el ingenio argentino logró la fusión indisoluble de dos de los deportes más apasionantes que ha conocido el hombre (aunque en lo personal al segundo sólo gusto de practicarlo con bellas damas): el fútbol y el sexo oral.

Diego Armando, el Diez, D10S, Maradona, Maradó Maradó, invitó a los periodistas deportivos de la escena local a "Que la chupen". Y el pueblo maradoniano, envuelto en la euforia y el festejo loco que por fin pudo salir con toda la fuerza contenida en el pecho, simplemente deliró.

"Que la chupen" ya es furor en internet, en la calle, en twitter, en facebook, en las oficinas, en las fábricas, en los trenes, en los restoranes, en el subte, en la tapa del crónica... Maradona se supera a sí mismo cada vez que se manda alguna de las suyas. Y aunque su discurso también se vio floreado de displicencias tales como "que la sigan chupando", "la siguen mamando", o "vos también la llevás adentro", el  Que la chupen de ayer pasará a la historia como la síntesis perfecta, indecorosa y brutal, argentina y victoriosa, de todos los sentimientos de revancha que alguna vez se tienen pero que, a menos que seas de esos que se paran más allá de todo esquema y convencionalismo idiomático, no se pueden decir. Clinton? El Rey de España? Nenes de pecho al lado de nuestro Diez.


(el video fue censurado por el órgano de control)


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